El insiste e insiste con que si, si y si porque no soporta la idea de que en realidad sea no, no y no. O peor aún sería un quizás, un tal vez. Esa sensación dubitativa que lo deja en una situación donde tomar una decisión entre lo uno o lo aquello se torna un poco irritante y los ojos se le lloran y la mente se le escapa por las orejas a cada rato y no le deja escuchar a los demás porque es tan fuerte que le impide ser un ser racional. Pura emoción, pura ilusión, puros soñares y románticas imaginaciones de sus represiones tan reprimidas, tan escondidas que se le perdieron y ahora tiene mucho miedo de encontrar.
Ya sabe que no, pero no... cree que si cree será y por eso mismo cree en que cree en eso mismo.
Mas tanto más le cuesta aceptar que ya no serán juntos porque ya se fue, ya no está, o peor, está no estando y cada que la piensa la trae a donde ella solo quiere ir por lapsos cortitos, como de visita a lo que alguna vez fue su mundo y hoy solo es lo que era. Ella tiene sus cosas allá, en su mundo nuevo que poco a poco se va tornando viejo hasta ser solamente,“su mundo”, en el cual él no existe o existe sin existir porque su poca presencia no pesa contra su tanta ausencia. Ausencia de cuerpo, ausencia de cosas, ausencia de lugares, ausencia de gente que la haga recordarlo.
El no vive así. Cada cosa que ve, ella la vio, a cada lugar al que el va, ella fue. El aire que respira es el mismo que respiraron juntos alguna vez. La gente de ella que está, los regalos, los espacios, los atardeceres, los colores y los calores, las comidas, la ropa que llevaba puesta cuando tal o cual cosa con ella. Todo, todo la trae a él, la trae y la hace estar sin estar, y hace que sea tan triste saber que quizás, solamente sol y luna comparten y ni siquiera en simultáneo.
Le cuesta respirar, sístole y diástole trata de sincronizar, decide “futuro te espero, futuro te amo, futuro te extraño” ella es su futuro.
Porque en el futuro, sí, cuando el futuro sea presente el va irse lejos a buscarla. Entre fríos corazones y miradas indiferentes, en un clima antónimo al suyo el va irrumpir para hacer del futuro, su presente.
Va irrumpir en ese ecosistema donde todo estará bien , donde todo funcionará según las leyes naturales, leyes del destino o plan divino. El va hacer uso de su libre albedrío para destruir todo plan, y construir el suyo propio de ellos.
Un error en la matriz quiere generar, pero para eso debe primero ser muy muy muy y tan tan tan. Así ella va verlo como le hubiera visto si no se rompía ese lazo pretérito, perfecto, simple. Hermoso.
Tiene que ser importante, tiene que ser alguien, tiene que lograr ser tan grande que a ella no se le escape de los ojos, llamar su atención, recuperar su adicción.
El tiempo, relativo, maleable y amorfo. Es poco importante y a el poco le importa. El hecho de planearlo atemporalmente le hace crecer.
Es su quimera, una utopía. Su meta final y última, la razón de su existencia. Un capricho, y que caprichoso es que se engaña, se miente y se duele para no olvidar.
Mientras tanto, le basta con recordar.
Mientras tanto, le basta con el sol y la luna.
Mientras tanto, le basta su ausencia.
Su ausencia alimenta la ilusión.
Su dolor calma su desesperación.
Y su mentira, es MI mentira.

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